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08 mayo 2017

¿Muchos escritores?

Autor de la foto: Paulpaul
Los portales de venta de libros digitales (Amazon, Smashwords, Google Play, CreateSpace...) han permitido que muchos escritores puedan, al fin, ver sus obras publicadas, porque el escritor necesita exponerse.
Con el desembarco de Amazon en el año 2010, muchos vimos las puertas abiertas para poder publicar sin tener que estar recorriendo todos los altares con nuestro manuscrito en las manos, rogando para que se nos permitiese publicar nuestras obras.
Lo cierto es que, desde ese momento, mucha gente se ha atrevido a publicar lo que ha escrito y esos portales están llenos de millones de obras que han tenido poco o ningún recorrido, pero ahí están para el que las quiera leer, porque el lector siempre tiene la primera y la última palabra y, la mayoría, no son tontos y saben perfectamente que está bien escrito y que no.
¿Que hay muchos escritores? ¿Y qué? ¿Algún problema con eso? Que cada cual haga lo que le de la gana. No voy hacer yo quien les diga que no publiquen. Si tienes algo que decir, dilo y si quieres publicarlo, publícalo, que nadie te detenga, ni los escritores de medio pelo, ni los lectores puristas, porque las editoriales, esas que parecen que tienen el Santo Grial de la calidad literaria, publican mucha mierda y se venden al mejor postor; solo hay que visitar las ferias de libros para percatarse de ello. Eso sí, hazlo de la mejor forma posible; que nadie te diga que no hiciste un buen trabajo.
Muchos no se han percatado de que el mundo de la publicación ha cambiado , que nada es como hace siete años, en la que solo había una vía para poder ver tus obras publicadas; ahora tenemos otros caminos y hay que aprovecharlos al máximo. 
Escribir no es una tarea fácil, el que diga lo contrario miente con un bellaco y si quieres dedicarte a ello, prepárate para trabajar duro, no hay otro camino, a no ser que quieras que te apaleen a las primeras de cambio. 

También en:

https://steemit.com/spanish/@moises-moran/muchos-escritores

10 febrero 2015

A la caza y captura de tus muletilas

Suelo escribir de forma compulsiva, como si estuviera en trance. Muchos escritores corrigen cuando acaban un capítulo, incluso cuando terminan un párrafo. Yo prefiero terminar la novela, el relato o microrrelato y avanzar. Para mí escribir es como un combate, una lucha diaria en la que tengo que progresar. Corregir significa detenerme y no me gusta detenerme cuando escribo. No me gusta interrumpir la historia que estoy contando porque en esos momentos es lo más importante. 

Sé que cuando escribo mis muletillas se introducen en mi texto como un virus infeccioso que lo contamina de arriba a abajo. Lo sé. Ellas saben que lo sé y que tarde o temprano iré a por ellas. 

Con el paso de los años he ido confeccionando un listado de muletillas que no llegan a la treintena y que tengo guardadas en un fichero que abro cuando empiezo a corregir.

Mi método de caza y captura es sencillo, pero reconozco que es tedioso. Utilizo la herramienta de «Buscar» de mi procesador de textos, coloco la muletilla a capturar y a por ella. 

Todos tenemos muletillas al escribir, así que anímate y confecciona tu lista, tus textos quedarán más ágiles y perfectos.

También en:

https://steemit.com/spanish/@moises-moran/a-la-caza-y-captura-de-tus-muletilas

01 febrero 2014

Ponte a escribir


Sí, eso es lo primero que tienes que hacer, ponerte a escribir. Sin esa determinación básica no podrás terminar ningún proyecto que te propongas. Si quieres subir a la cima de una montaña, tienes que tomar la decisión de subirla, si no la tomas, jamás la alcanzarás.
Busca tu espacio y tu tiempo. Muchos escritores necesitan un tiempo determinado y un espacio. No es mi caso; yo puedo escribir en el metro de Nueva York o en una cabaña de los Andes y no necesito nada especial, solo un lugar en el que sentarme.
Pero si tú eres de los que necesitan un lugar especial, una música concreta, una hora determinada del día o de la noche o una ropa talismán, pues búscalos, pero que eso no sea excusa para no ponerte a escribir. 
Si tienes una historia que contar, ponte a escribirla. El día tiene veinticuatro horas, pero hay muchas cosas que te roban ese tiempo precioso que lo puedes dedicar a escribir como por ejemplo:

1. Reducir el tiempo que le dedicas a ver la televisión, si es que la ves.
2. Reducir el tiempo que te pasas en las redes sociales. En muchas ocasiones nos pasamos demasiado tiempo navegando en ellas sin llegar a ningún puerto.
3. Reducir el tiempo que te pasas navegando por Internet sin un objetivo concreto.
4. Apagar la conexión Wifi o la de datos de tu teléfono móvil. Este es un roba tiempos de primera categoría. Sí, el Wasaap y todos sus hermanos de leche.
5. Si quieres ser drástico, apaga el router en ese tiempo en el que estás escribiendo. Yo no lo hago; mientras escribo me gusta tener a San Google a mi lado.

Después de haber buscado tu bolsa de tiempo para escribir y ese lugar donde sentarte, márcate un objetivo diario, y no levantes el culo de la silla hasta que lo cumplas. Algunos expertos proponen quinientas palabras al día, otros mil, otros mil quinientas y los más lanzados dos mil quinientas. Sin embargo, esos expertos no tienen ni idea de tus circunstancias, así que pon tú el objetivo, pero eso sí, cúmplelo. Ese objetivo puede ser diario, semanal o mensual. Yo te aconsejo que, si puedes, sea diario, porque escribir todos los días te irá dando las herramientas para conseguirlo y podrás continuar con mucha facilidad la historia que estás escribiendo. 

Ya sabes, ponte a escribir, el único que puede escribir la historia que tienes en la cabeza eres tú.