26 junio 2019

Ya andas


Fuente: propia
Ya andas al descuido de las almas,
aquellas que se pierden por los agujeros ocultos, 
buscando la ausencia del sentimiento,
para devorarlas y dejarlas en el desierto.
No esperas a la noche, solo recoges las cajas del olvido,
rebuscas en ellas las debilidades y los errores,
las capturas y los coleccionas,
los guardas para el futuro incierto
y luego atacas con las armas del sin sentido.
No te importa el dolor, ni el llanto, ni la pena,
solo te importa alcanzar tu objetivo final,
acaricias y sonríes, luego lanzas el zarpazo helado,
y te reconfortas en tu rincón solitario.
Has perdido la cuenta. No te importa.
Ahí sigues, esperando la debilidad y la desesperanza,
vuelves a salir sin apenas pensarlo,
sigues el instinto que te regalaron
desde el principio de los tiempos.
No tienes remordimientos; es tu sino,
solo tienes que esperar el momento adecuado,
te lanzas sin pensarlo, con la boca abierta,
para dar el último mordisco y alimentar tu insaciable hambre.
No vale la pena perseguirte, ni siquiera combatirte,
al final sabes que saldrás vencedora,
por eso sigues aquí a la espera de tu siguiente víctima.