27 mayo 2017

Partidos políticos

Llevamos unos días, Don Benito, enfrascados en guerra interna del PSOE, sí, ese mismo partido que usted vio nacer y que se tildaba de obrero y de socialista, pero estos tiempos modernos lo cambian todo e, incluso, se venden, al mejor postor, el ideario socialista.
Lo cierto es que el PSOE lleva más de siete meses en un debate interno en el que se quiere definir qué tipo de partido se quiere para el futuro, a saber, un partido controlado por una superestructura o por las bases. 
Parece que las bases han hablado y se quiere un partido construido de abajo-arriba, más inclinado a la izquierda, más alejado de las élites y más cercano al pueblo llano. 
Sin embargo, Don Benito, usted sabe cómo funcionan los partidos, que son organizaciones endogámicas y muy bien organizadas, tanto, que son capaces de autodestruirse que plantear un futuro en común. 

Ponte en el lugar del otro


26 mayo 2017

Como hace más de 100 años

Ya sé, Don Benito, que es su tiempo los políticos eran como los de ahora, que solo se preocupaban por medrar con el objetivo final de enriquecerse lo antes posible.
Sí, poco a cambiado la situación de entonces si la comparamos con la de ahora, han pasado más de 100 años y seguimos con tataranietos de aquellos chorizos.
España sigue siendo un sociedad zafia, en la que los méritos personales se prostituyen por los deméritos de los incompetentes y seguimos sin mirar al futuro, más preocupados por los beneficios presentes que por invertir en el futuro, fortaleciendo la educación, la investigación y la cultura de nuestro pueblo.
Sin embargo, como usted, yo también tengo esperanza, esperanza en que, por una vez por todas, dejemos de ser un pueblo de analfabetos funcionales y que nuestros políticos se centren la prioridades de las  personas que los han votado y no en seguir «pastando en los presupuestos».

23 mayo 2017

Donald Trump se llama, Don Benito

Sí, lo sé, hay gobernantes que no saben dónde tienen la mano derecha y los pueblos, muchos veces, son convencidos por una horda incontrolable de seguidores, que hacen que vayan a las urnas como muertos vivientes a los que se les ha comido el cerebro.
Porque no hay otra manera de entender la elección, Don Benito, del nuevo  presidente de los EEUU, el empresario Donald Trump que, en sus primeros 100 días de mandato, las sombras están por encima de la luces. En cierta forma, esto era de esperar porque el personaje no da más de sí, Don Benito, es como una tuerca mellada que ya no vale para nada, sino para ser fundida y reutilizada.
Están orgullos los estadounidenses de que en su país cualquiera pueda ser presidente, sin embargo, Donald Trump, más bien parece un esperpento nacido de la ignorancia del pueblo norteamericano que, espero, pueda rectificar y enviarlo hasta el lugar que se merece y del que nunca debió salir.
Sí, Don Benito, ya sé que en España no estamos mejor, gobernados por corruptos y maleantes llevados, en volandas, por un pueblo también tan ignorante o más que el pueblo norteamericano.

21 mayo 2017

Todo sigue igual, Don Benito

Se me olvidó felicitarle por su cumpleaños, Don Benito, pero ya sabe que, en este mundo, todos vamos como si hoy fuera el último día de nuestra vida y nos pasamos el día corriendo para ganarle un minuto a la vida. Yo he intentado, en algunas ocasiones, remediarlo, pero no lo consigo. Necesito dedicarle un tiempo a eso de respirar, respirar y volver a respirar. Ya, me estoy desviando del tema; lo sé.
Iba a contarle que todo sigue igual en este país que nos vio nacer. Al igual que en su época, aquí, los políticos, siguen robando a espuertas y tengo la impresión que seguimos como hace cincuenta años cuando vivíamos en la caverna, amordazados y atados de pies y manos.
Ya, usted no se sorprende porque lo vivió en sus carnes, pero muchos pensábamos que, con la democracia, algo cambiaría, sin embargo, Don Benito, seguimos igual, el rico haciéndose más rico y el pobre más pobre. Ya, es la condición humana, la ley de la selva, esa que nos hace ser seres sin sentimientos ni escrúpulos.
Así estamos, maestro, así estamos, muchos intentando sacar a flote la cabeza en tanta inmundicia y otros intentando robar lo más posible del erario público. 
Sí, como en su época, Don Benito, ya lo sabe usted, la historia se repite y los tontos somos los que hacemos que se repita.
Hasta otra, Don Benito.

19 mayo 2017

¿Qué he leído? La misma ciudad de Luisgé Martín


OPINIÓN

Ayer terminé de leer,  La misma ciudad de Luisgé Martín una novela que me gustó, muy bien escrita y con una tema muy interesante. 

FICHA TÉCNICA


Formato: EPUB
Páginas: 136 págs.
Editorial: ANAGRAMA
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788433997630

SINOPSIS


El día 10 de septiembre de 2001, Brandon Moy se encontró en Nueva York con un antiguo amigo que le hizo recordar todos aquellos sueños que habían compartido en la juventud y que él nunca había cumplido. Moy tenía una esposa a la que amaba, un hijo ejemplar, un apartamento envidiable en Manhattan y un trabajo de éxito, pero al recordar todo lo que había querido hacer en la vida sintió que había fracasado. A la mañana siguiente de ese encuentro, mientras él iba camino de su trabajo en las Torres Gemelas, los aviones de Al Qaeda las derribaron. Brandon Moy creyó que el destino le ofrecía una segunda oportunidad.

La misma ciudad es la historia de esa segunda oportunidad. La historia de Brandon Moy en busca de sí mismo a lo largo de una geografía a veces tenebrosa. Un viaje a través de lo ilusorio de los sueños y del valor de la aventura como fuente de riqueza existencial. La misma ciudad, con un protagonista de muchas caras, es una novela brutal y refinada al mismo tiempo, que reúne la quintaesencia del mundo narrativo de Luisgé Martín.

Después de La mujer de sombra, su novela anterior, que obtuvo una unánime y extraordinaria acogida crítica como una obra maestra «por el filo del abismo» (Enrique Turpin, La Vanguardia), Luisgé Martín nos brinda La misma ciudad, una joya literaria que lo confirma como uno de los mejores y más sólidos escritores de su generación.

08 mayo 2017

¿Muchos escritores?


Con el desembarco de Amazon en el año 2010, muchos vimos las puertas abiertas para poder publicar sin tener que estar recorriendo todos los altares con nuestro manuscrito en las manos, rogando para que se nos permitiese publicar nuestras obras.
Los portales de venta de libros digitales (Amazon, Smashwords, Google Play, CreateSpace...) han permitido que muchos escritores puedan, al fin, ver sus obras publicadas, porque el escritor necesita exponerse.
Lo cierto es que, desde ese momento, mucha gente se ha atrevido a publicar lo que ha escrito y esos portales están llenos de millones de obras que han tenido poco o ningún recorrido, pero ahí están para el que las quiera leer, porque el lector siempre tiene la primera y la última palabra y, la mayoría, no son tontos y saben perfectamente que está bien escrito y que no.
¿Que hay muchos escritores? ¿Y qué? ¿Algún problema con eso? Que cada cual haga lo que le de la gana. No voy hacer yo quien les diga que no publiquen. Si tienes algo que decir, dilo y si quieres publicarlo, publícalo, que nadie te detenga, ni los escritores de medio pelo, ni los lectores puristas, porque las editoriales, esas que parecen que tienen el Santo Grial de la calidad literaria, publican mucha mierda y se venden al mejor postor; solo hay que visitar las ferias de libros para percatarse de ello. Eso sí, hazlo de la mejor forma posible; que nadie te diga que no hiciste un buen trabajo.
Muchos no se han percatado de que el mundo de la publicación ha cambiado , que nada es como hace siete años, en la que solo había una vía para poder ver tus obras publicadas; ahora tenemos otros caminos y hay que aprovecharlos al máximo. 
Escribir no es una tarea fácil, el que diga lo contrario miente con un bellaco y si quieres dedicarte a ello, prepárate para trabajar duro, no hay otro camino, a no ser que quieras que te apaleen a las primeras de cambio.