17 octubre 2016

El perfume


Le gustaba verlo llegar. Se acercaba a él, lo besaba y le preguntaba cómo le había ido el día. Sin embargo, un día él se retrasó. Ella lo vio llegar y sus miradas se cruzaron. Se acercó, lo besó como siempre y un leve perfume a flores le atravesó el corazón. Entonces lo supo y empezaron los ríos de mentiras después de las tres y los silencios culpables a la hora de comer, hasta que un día no volvió. Ella se quedó con los recuerdos que la hacían sonreír y que le hacían un poco más feliz.