20 febrero 2015

¿Qué he leído? Deja en paz al diablo de John Verdon

Ayer terminé de leer Deja en paz al diablo de John Verdon una novela que me gustó en su conjunto, aunque por momentos se he hizo larga y quizás algún que otro capítulo sobraba.


FICHA TÉCNICA:
Nº de páginas: 412 págs.
Editorial: ROCA EDITORIAL


Resumen (Fuente: canarias.ebiblio.es)

Nada es nunca lo que parece. Y menos si David Gurney está involucrado. Han pasado seis meses. David Gurney apenas ha conseguido reincorporarse a una cierta normalidad después de haberse encontrado al borde de la muerte tras resolver el caso más peligroso al que se había enfrentado. Madeleine, su esposa, está preocupada; Gurney ha sido diagnosticado con síndrome de estrés post traumático y nada parece alegrarle. Días después el ex detective recibe una llamada. Connie Clark, la periodista que creó la leyenda de Súperpoli y lo catapultó a la fama quiere pedirle ayuda. Su hija Kim está realizando un documental sobre las familias de las víctimas de un asesino en serie al que nunca atraparon, el Buen Pastor, y Connie quisiera que Gurney supervisara sus investigaciones y la guiara. En parte por aburrimiento y en parte por hacerle un favor a Connie, Gurney acepta. 

Sin embargo, esto no será más que el principio. Incapaz de ponerle coto a su curiosidad y a su necesidad de resolver cada una de las incógnitas que se le presentan, David Gurney se verá arrastrado a una investigación para descubrir la verdadera identidad del asesino. Un asesino que es tan imprevisible como peligroso, un diablo al que convendría dejar en paz.

En la madrugada

Oí la canción de Jesús Garriga y dejé de escribir. Él le cantaba al padre y también al amigo, al que siempre estuvo ahí y al que siempre estará, vaya bien la cosa o vaya mal. Entonces recordé a mi padre, al que se fue casi sin ser visto, al del escalón del zaguán, al del pan calentito, al del Minerva, al de las fotografías de las latas de galletas, al del adiós del décimo piso del hospital, el del recuerdo nebuloso y al de las sonrisas. Entonces lloré por no haber tenido al padre y también al amigo.

Aquí pueden oír la canción:



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16 febrero 2015

10 febrero 2015

A la caza y captura de tus muletilas

Suelo escribir de forma compulsiva, como si estuviera en trance. Muchos escritores corrigen cuando acaban un capítulo, incluso cuando terminan un párrafo. Yo prefiero terminar la novela, el relato o microrrelato y avanzar. Para mí escribir es como un combate, una lucha diaria en la que tengo que progresar. Corregir significa detenerme y no me gusta detenerme cuando escribo. No me gusta interrumpir la historia que estoy contando porque en esos momentos es lo más importante. 

Sé que cuando escribo mis muletillas se introducen en mi texto como un virus infeccioso que lo contamina de arriba a abajo. Lo sé. Ellas saben que lo sé y que tarde o temprano iré a por ellas. 

Con el paso de los años he ido confeccionando un listado de muletillas que no llegan a la treintena y que tengo guardadas en un fichero que abro cuando empiezo a corregir.

Mi método de caza y captura es sencillo, pero reconozco que es tedioso. Utilizo la herramienta de «Buscar» de mi procesador de textos, coloco la muletilla a capturar y a por ella. 

Todos tenemos muletillas al escribir, así que anímate y confecciona tu lista, tus textos quedarán más ágiles y perfectos.

También en:

https://steemit.com/spanish/@moises-moran/a-la-caza-y-captura-de-tus-muletilas

01 febrero 2015

¿Qué he leído? Cadáveres en la playa de Ramiro Pinilla

Después de una tarde lluviosa terminé Cadáveres en la playa de Ramiro Pinilla una historia muy interesante y muy bien relatada. Lo que me gustó menos fue la última parte de la trama, que es poco creíble, pero aún así me gustó.


SINOPSIS


Un Samuel Esparta ya maduro, que mantiene contra viento y marea su peculiar librería en Getxo, recibe en los años setenta la visita de una señora, Juana Ezquiaga, que quiere contratarlo para que averigüe la desaparición, mucho tiempo atrás, del que fue su amor de juventud. Juana sabe por un anciano pescador que las corrientes están llevándose la arena de la playa, y que pueden emerger los cadáveres que se esconden en sus tripas. En uno de los fusilamientos de la guerra civil, los falangistas abrieron una fosa común allí, y el pescador le ha contado que en el último momento apareció alguien con una carretilla portando un cadáver. Juana sospecha que eso sólo pudo hacerlo alguno de los viejos amigos, celosos de la pareja. ¿Podrá Samuel Esparta investigar con éxito un posible crimen cometido treinta y cinco años antes? ¿Logrará aclarar, a partir de los vecinos a los que interroga, la amalgama de envidias y despecho de un grupo de amigos antes de la guerra? Afortunadamente, la siempre eficiente Koldobike no quiere perderse semejante reto, y acude en ayuda de su antiguo jefe.

FICHA TÉCNICA

Editoria: TUSQUETS
Páginas: 248 pág.