06 octubre 2014

La verdad estaba en las palabras

Quería saber la verdad y después de la muerte de su madre abrió la carta. La leyó con tranquilidad y al fin supo quién era su padre.
A final comprendió por qué, cuando iba a la plaza del pueblo, sentía unas ganas irrefrenables de cantar los bandos del alcalde, por qué le gustaba escuchar el sonido estridente de la trompetilla y  por qué su madre nunca le explicó la razón por la que su padre mató al pregonero.