15 septiembre 2014

A por tabaco

Le dijo a su mujer que iba a por tabaco y que regresaría en cinco minutos. En ese momento ella comprendió que jamás volvería. 

Recordó que lo había obligado a dejar de fumar hacía treinta y cinco años, cuando entraron por primera vez en el piso de protección oficial y que le dijo muy seriamente:
—Paco, aquí no se fuma. El tabaco o yo.