23 abril 2014

El hermano digital

Al final cumplieron su venganza, nos sacaron a las plazas, nos arrancaron muchas páginas y nos pisotearon. Luego nos quemaron. Decían que éramos subversivos y que les metíamos en la cabeza mil historias inciertas que iban contra el orden establecido, pero se olvidaron de que teníamos una réplica digital y, a esa, es imposible arrancarle una página, pisotearla o quemarla. Los libros somos una especie superior. Evolucionamos. No lo olviden.