21 marzo 2014

Casi el paraiso

Cuando recibió aquella certera puñalada en el corazón, no se lo podía creer. Iba a morir tumbado en en la arena, viendo como la luna llena se le escapaba al horizonte negro, oyendo el ronroneo de las olas, que jugaban a romperse en la orilla amarilla y sin haber disfrutado de aquel paraíso que llamaban Maspalomas.