31 julio 2012

Amada, ya volví.



Amada, ya volví de las montañas extranjeras,
que subí sediento, en busca de la zarza ardiente
de la pasión y el sexo.
Sí, ya volví de las selvas amazónicas
en las que libé el néctar de todas las flores,
ya volví de los desiertos amarillos
donde casi morí de sed,
ya volví de las cuevas negras, llenas de murciélagos,
que me chupaban la sangre.
Ya volví, amada, pero no te encontré.
Te dije que me esperaras,
al borde del puerto de la esperanza,
sentada, oyendo el murmurar
de nuestros corazones
y tejiendo el abrigo solitario
para nuestro encuentro.
¿Dónde estás amada?
Ya estoy aquí,
sentado en la cresta de la desesperación,
esperando tus pasos de vuelta,
tu mirada enamorada,
tus besos con sabor a marina
y tu comprensión eterna,
ya estoy aquí, amada.






Si quiere oír el audio: Amada, ya volví