30 diciembre 2012

¿Qué estoy leyendo? Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós

Como lo prometido es deuda, sigo leyendo novelas de mi paisano Galdós. Ahora le toca el turno a Fortunata y Jacinta una de las novelas más importantes de este escritor.


¿Qué he leído? Los crímenes de Santa Úrsula de Greta Spaulding

Ayer terminé de leer la novela corta Los crímenes de Santa Úrsula de Greta Spaulding que me entretuvo de principio a fin, con una narrativa fluida y directa.Si le tengo que poner un "pero" sería a la historia, yo hubiera profundizado un poco más, pero eso se lo preguntaré a la autora.

27 diciembre 2012

¿Qué estoy leyendo? Los crímenes de Santa Úrsula de Greta Spaulding

Por primera vez me sumerjo en una novela de género Pulp. Espero divertirme. Ya les contaré.


Ficha técnica: 
Título: Los Crímenes de Santa Úrsula
Edita: Seleer
Págs:110

26 diciembre 2012

¿Qué he leído? Noche sobre las aguas de Kent Follett

Ayer terminé de leer Noche sobre las aguas de Kent Follett. Una novela entretenida, con una historia bien contada, pero con la impresión que le sobraban algunas páginas. 

17 diciembre 2012

Merche, un alma caritativa

Aquella pesadilla era recurrente, siempre la misma. Se veía tirado en una esquina, durmiendo en la calle, entre cartones viejos y con todas sus pertenencias en el carrito de un hipermercado. Sintió como alguien lo llamaba por su nombre y lo zarandeaba para despertarlo:

—¿Mario? Despierta, ya casi ha amanecido. Hoy tenemos café con leche, calentito, con dos buenas cucharadas de gofio y un pan con chorizo de Teror. ¿Qué te parece?
Abrió los ojos como pudo, con el regusto amargo de aquella pesadilla y la realidad lo abofeteó. Estaba rodeado de mantas viejas, cartones, el carrito del hiper y tenía mucho frío.
—¿Cómo te encuentras hoy?

Él la miró. Era Merche, puntual como siempre a su cita. Todos los días recorría las calles del barrio con su bicicleta repartiendo el desayuno a los que dormían en la calle.

—Ya sabes, Merche, estamos bien, pero siempre podríamos estar peor.

—¿Necesitas algo?
—Está haciendo mucho frío y ayer me robaron el abrigo...

—A ver...Tenemos la misma talla. Toma mi abrigo. Es también chubasquero. Te vendrá de perlas para este invierno.
—Pero...

—No hay pero que valga, Mario. Yo soy una mujer de campo y aguanto muy bien el frío —le dijo quitándose el abrigo y entregándoselo.

—Gracias.

—Toma el bocadillo y el café con leche. Cuídate Mario. Hasta mañana y abrígate.

La vio alejarse calle abajo, pedaleando en busca de otro a quién darle el desayuno. Mario pensó que si Dios existía, tenía que llamarse Merche.

10 diciembre 2012

La mujer del tiempo

De pronto vi detrás de mí a un Tiranosaurio, entonces comprendí que la mujer del tiempo se había equivocado.

06 diciembre 2012

Obsesión temporal

El tiempo le obsesionaba, tanto, que tenía relojes digitales en todos los rincones de su casa. Su vida la controlaba un segundero digital. Un día se levantó y comprobó que se los habían robado. Se sentó en el sofá a dejarse morir porque, sin un reloj, su vida no tenía sentido. Pasó los días observando cómo salía y se ocultaba el sol y como transcurría la vida fuera de su casa. A tercer día se levantó, con una ganas inaplazables de comer. Entonces comprendió que el tiempo era solo una perspectiva del prisma de su vida.



03 diciembre 2012

¿Que estoy leyendo? Noche sobre las aguas de Kent Follett

Por fin me atrevo con un libro de Kent Follett, concretamente, su novela Noche sobre las aguas. Una historia que se desarrolla durante el comienzo de la Segunda guerra Mundial. Ya les contaré.

Ficha técnica:
Nº de páginas: 544 págs.
Editoral: DEBOLSILLO


30 noviembre 2012

¿Qué he leído? Última parada: la casa de muñecas de Miguel Aguerralde

Ayer terminé de leer la Última parada: la casa de muñecas de Miguel Aguerralde y tengo que decir que me gustó. Una novela que, desde el principio, te atrapa con su trama y te lleva con una narrativa dura, directa y sencilla. 


18 noviembre 2012

¿Qué estoy leyendo? Última parada: la casa de muñecas de Miguel Aguerralde

Después de terminar Cádiz, de universal paisano Benito Pérez Gáldos, me meto de lleno con una obra de otro paisano, Miguel Aguerralde, un escritor de novelas de suspense y de terror. La obra en cuestión es Última parada: la casa de muñecas que desde la primeras páginas, te muestra que el camino estará lleno de sangre.Ya les contaré.

Ficha técnica:
Editorial: 23 Escalones
Año de edición: 2012
Nº de páginas: 190

Por cierto, si la adquieres en Amazon, tiene un precio muy competitivo.



¿Qué he leído? Cádiz de Benito Pérez Galdós

Ayer concluí Cádiz de Benito Pérez Galdós. Un historia entretenida, con una visión perfecta de la sociedad de la época.

18 octubre 2012

Quiero que llegue el invierno

Ya sé que quieres que llegue el invierno. Que no te gusta el verano, ni el Sol, ni la playa, ni su engorrosa arena. También sé que no te gusta la oscuridad, ni el olor rancio de la humedad, que se te mete hasta la más oculta de tus fibras. Que esperas a que abran las puertas y que te liberen de la madera sucia de este viejo ropero y volver a pasear por los parques de la ciudad; pero no olvides que este es el sino de los abrigos de paño.

08 octubre 2012

Aleguetiando con CHO JUAÁ


El invierno y el frío ya estaban aquí. Llegaron del norte, de la  mano de una ola de frío Siberiano que se metía por todas las rendijas de mi cuerpo mientras paseaba por la calle de Triana en Las Palmas de Gran Canaria.
Cuando la tarde se puso la máscara de la noche, recordé la invitación de Malena para que fuera a ver la exposición de su padre, el gran Cho Juaá. Con paso ligero y decidido, me dirigí hacia el CICCA donde estaba la exposición de Eduardo Millares Sall.
A llegar, no sé porqué, no había nadie; ni el vigilante jurado, ni la celadora, nadie por ningún lado, solo yo. Miré el reloj: las siete y siete minutos con siete segundos del día siete de febrero. El siete siempre ha sido un número mágico, pensé.
Miré para todos lados y encogiéndome de hombros, bajé a ver la exposición. Al entrar, me sentí extraño, con escalofríos y algo mareado. Me convencí de que se debían a los restos del resfriado que me había acompañado en las últimas dos semanas y no al acontecimiento más increíble que me había pasado nunca.
Comencé a disfrutar de la exposición y cuando estaba contemplando uno de los primeros cuadros, oí el murmullo lejano de la música de un timple, acompañado del bullicio de gente que hablaba. Me giré y creí que sería el hilo musical que ambientaba la exposición. Pero el sonido fue creciendo y el mareo también, tanto, que me tuve que sentar debajo de un arco de medio punto un rincón tranquilo en el que podía descansar. Desde ese lugar, tenía la visión perfecta del maletín de pinturas de Eduardo Millares, del que brotaban todos los colores y figuras que nacían de su desbordante imaginación.
Sentado, seguía oyendo el timple del que salían los acordes inconfundibles de una folía, el tintenear de los vasos al brindar y el grito de: salú, compadre. Sin quererlo fui perdiendo la conciencia y me despertó el zarandeo y una voz masculina que me decía:
—Cristiano, vuelva en sí. Tome, jéchese un carta di oro, que despierta a los mismos muertos.
Miré para todos lados. ¿Dónde demonios estaba? ¿En un bar rodeado de parroquianos salidos de las viñetas de Cho Juaá? Sin duda estaba soñando o delirando.
—¿Oíga, ya está mejó? Es que, mie uste, que con estos fríos del jártico, a cualquiera se le camba el totiso y le da un vahio de esos.
—Sí, ya estoy mejor, gracias —le contesté sin saber muy bien porqué lo hacía.
—Venga, levántese, coja un poco de resuello y siéntese uste con nosotros.

Gentileza de Malena Millares
—Gracias, es que no sé dónde estoy... —le dije confuso al tiempo que me sentaba junto a él y sus amigos.
—¡Ay, mi madre! ¿No estará uste templao y quiere dormir la mona?
—No, caballero, no estoy borracho, solo algo aturdido, no entiendo muy bien que me está pasando.
—Mire amigo, está uste en La Puntilla, en el bar de Pepito, el Sajosniao...
—Pepito, ¿el qué?
el Sajosniao...usted no es de por aqui, verda, parece peninsulá.
—No..., no, nací aquí, en Escaleritas —le contesté aturdido.
—¡Coño! Ahí viven mi compadre Marsialito y mi comadre, Casildita. Jace unos años le dieron una casa del Patronato, de esas de las de Franco. Pero no están a gusto en ese barrio, ¿entiende?, no hay un buen bar, p’a jablar con los amigos y echarse al buche, unos manises, un enyesquito de carajaca y un traguito de ron. Es que cuando has nacido en La Isleta, te mueres en La Isleta, eso le digo yo, a mi compadre. Por eso se vienen toas las tardes p’a La Puntilla, en la línea tre, aquí si están bien, están en su salsa. Él jugando conmigo a la baraja, jugándonos unas perras y ellas, aleguetiando cosas de mujeres.
—¿Pero dónde estoy? —le volví a preguntar perdido.
—Pero, cristiano, se lo acabo de decir, uste está peor...mería purísima ¿Qué dónde está? Por Dios y la Virgen Santísima, uste está más perdío que un choni en La Isleta. ¡Fefa! ¡Fefa! ¡Fefa! Mi mujé está cada día más sorda, mañana le compro un foní. ¡Fefa!¡Fefa!
—¡Dimeeeeee Juaá!
—¡Chacha!, traime un carta di oro p’a este paisano, a ver si se recompone un pizco y coge un poquito de tino.
Me quedé unos instantes observando a mi interlocutor. Era sin duda, Cho Juaá, como si hubiera salido de alguno de los cuadros que había en la exposición. Frente a mí estaban Marcialito, Casildita, Fefa, Cho Juaá y en un rincón, el loro Cloteo que no dejaba de gritar: ¡Sajosniao, otro ron! ¡Sajosniao, otro ron! ¡Sajosniao, otro ron!
—¿Usted es Cho Juaá? —le interrogué con alguna duda.
—Sí, ¿uste me conoce? Yo no reconozco sus josicos y es la primera vez que lo veo.
—Bueno es lógico, yo era un niño cuando usted era famoso...
—¿Famoso?, ¿quién? ¿yo? Creo que la templaera le está afectando al sentío.
—Hubo una época en la que usted, su mujer Fefa, Marcialito, Casildita y el loro Cloteo, salían en el Diario de Las Palmas hablando de sus cosas.
—¿Nosotros? ¿En el Diario? Cristiano cuando salga de aquí, vaya al médico, uste no está muy bien de la asotea.
—Espere, espere que busco algo... —le dije mientras buscaba el díptico de la exposición para enseñárselo, pero no pude, porque me percaté de que ya no tenía mi ropa, sino un pantalón negro, con una finas rayas grises, un fajín azul marino, una camiseta blanca, un corto chaleco negro y un cachorro en la cabeza.
—Lo ve, es que estos inviernos vienen cada vez más fríos y le enfrían a uno las entendederas y empiezan a ver fantasmas por tos laos, se lo digo yo. Igualito le pasó a Papastenemos, que de tanta jartera de ron blanco, veía monstruos por todos lados. Es que el ron, hay que echárselo con fundamento y siempre acompañado de amigos, de un enyésque de esto y de aquello, unos chochos bien servíos  y pan biscochao, ansí, el ron, blanco o rubio, no se le sube a uno a la cabeza. Porque cuando uno empieza a beber solo, los caminos terminan por cambarse, se lo digo yo, que conozco mucho mundo.
Durante unos instantes, fui consciente de todo lo que estaba pasando a mi alrededor; el mundo de Cho Juaá había cobrado vida, sus personajes tenían la palabra aquella tarde del siete de febrero, a las siete y siete con siete segundos.
Sin pensarlo mucho, decidí seguir el juego que la realidad o la ficción me habían puesto frente a mí y me eché unos rones de más, comí, canté, toqué el timple, bailé con Fefa, con Casildita, le hablé a Cloteo y salí de bar de Pepito el Sajosniao bien entrada la madrugada sin saber muy bien a dónde iba.
A la mañana siguiente me desperté en el pasillo de urgencias del hospital Doctor Negrín, acompañado de mi mujer que me miraba con cara de pocos amigos.

Gentileza de Malena Millares
—¿Qué pasó, Magda? —le pregunté sin saber muy bien porqué estaba en el hospital.

—¿Que qué pasó? Tú sabrás dónde te has metido toda la noche. Tendrás cincuenta llamadas en el móvil.
—No tengo ni idea que me ha pasado esta noche —le mentí, porque no podía decirle la verdad, jamás me creería.
—¿No?
—No, la verdad...
—Pues debe ser verdad que los borrachos no se acuerdan de nada...
—¿Borracho?
—Como una cuba...¿pero de verdad que no te acuerdas de nada?
—¡Qué no! —Volví a mentir.
—Pues te encontró dormido y medio borracho, a la una de la mañana, el vigilante de seguridad del CICCA, en la planta de abajo y con el timple que estaba expuesto en la exposición de Cho Juaá.
—¿Qué?
—Yo tampoco me lo creo, Roberto, conociéndote como te conozco, después de quince años de casados, pero hay incluso una denuncia policial para esclarecer los hechos. Te salvas porque eres amigo de Malena Millares y su familia no ha presentado denuncia porque no falta ni un cuadro y están en perfectas condiciones. Incluso, el timple, dicen que lo afinaste...
—¿Yo? Si no tengo ni idea de cómo afinar un timple.
—Pues es un misterio lo tuyo.
Cuando salí del hospital, a primera hora de la mañana, llamé a mi amiga Malena para pedirle disculpas por lo sucedido y decirle que algún día teníamos que quedar y le explicaría en persona, lo que realmente había ocurrido aquel siete de febrero, a las siete y siete en el segundo siete.

En homenaje a Eduardo Millares Sall, Cho Juaá.


04 octubre 2012

¿Qué estoy leyendo? La interpretación del asesinato de Jed Rubenfeld

Ya comencé a leer La interpretación del asesinato de Jed Rubenfeld. Las primeras páginas me están gustando. Ya le iré contando.

FICHA TÉCNICA:

Editorial: Anagrama
Nº de páginas: 544



¿Qué he leído? Choque de reyes de George R. R. Martin.

Ya terminé  Choque de reyes de George R. R. Martin, un libro interesante, pero muy largo. La primera parte me gustó, está también, pero no sé si seguiré la saga.

28 septiembre 2012

Recorrerte

Quiero seguir tu cuerpo,
esa estela invisible que dejan tus caderas en el aire,
las que me hacen soñar con ser espejo en cada baldosa que pisas,
para morder el hilo de tus tangas de encaje imaginado.

Quiero buscarte con la mirada,
para sumergirme en cada centímetro de tu piel
y ser los labios que besan tu libidinosa y jugosa boca 

y jugar a perderme en el sudor de tus tersos pechos y sorber
el salado jugo de tus pezones.

Quiero que mi lengua sea la cálida y húmeda palabra de paso,
esa que abre todas las cavernas de tus sueños obscenos,
esos, que te convierten en una fiera lujuriosa,
que me muerde y me grita en el fragor del desenfreno.

Quiero ser el amante secreto en tus sueños,
ese que te hace el amor todas tus mañanas,
en las tinieblas de tu garaje comunitario,
en los probadores perfumados de lencería negra y roja,
en los ascensores detenidos en tu piso veintitrés y
en su coche negro.

Pero hoy te perderás en la otra acera,
y seguiré persiguiendo las sombras de tus caderas.


w

21 septiembre 2012

Ayer me desperté en tu cuerpo

Ayer me desperté en tu cuerpo
con el sabor de tus besos en la comisura de mis labios
y con el perfume de tu tez de ébano en mis sedientas manos.

Olí cada centímetro de tu piel como un perro en celo
mientras dormías, agotada,
después de devorame, a mordiscos,
los últimos restos de mi concupiscencia.

Te desperté,
sumergiéndome en el cáliz sagrado de tu sexo
y libando, con mi lengua sedienta,
el néctar oculto de tu lujuria,
mientras mis manos querían ser tus pezones de café.

Repté como una serpiente,
por tu cuerpo convulso,
siguiendo el camino de tus sollozos,
hacia tu boca de mariposa,
para jugar con tu lengua,
y ahogarme con la pasión de besos.

Entré en todas tus cuevas ardientes
mientras tus uñas hacían surcos de delirio en mi piel,
hasta quedarme extasiado, solo, con el placer
efímero de mi egocentrismo.

Ayer me desperté en tu cuerpo,
buscando en el techo blanco
las briznas de tu sueño
que se perdieron en la perra conciencia. (W)





03 septiembre 2012

¿Qué estoy leyendo? Choque de reyes de George R. R. Martin.

Abordo con ganas Choque de reyes que es el segundo libro de la saga de fantasía épica Canción de hielo y fuego del escritor George R. R. Martin. Seguro que me divertiré como lo hice con el primero.


Ficha técnica

Nº de páginas: 976 págs.
Editorial: GIGAMESH
Año edicón: 2008


¿Qué he leído? Doña Perfecta de Benito Pérez Galdós.

Ayer terminé de leer  Doña Perfecta de Benito Pérez Galdós, una novela en la que Galdós nos  describe la sociedad de su época y relata hasta dónde puede llevar la maldad de las personas.

01 septiembre 2012

El espejo

Se miraba en el espejo cada día, intentando averiguar quién era aquel desconocido que le sonreía cada mañana.

21 agosto 2012

¿Qué he leído? ¿Qué estoy leyendo? Juego de tronos de George R. R. Martin

Ya terminé Juego de Tronos y tengo que decir que me gustó mucho mi primera incursión en el mundo fantástico. Ya tengo el segundo en capilla. Ahora vuelvo a la cruda realidad con Doña Perfecta, de mi paisano, Benito Pérez Galdós.

31 julio 2012

Amada, ya volví.



Amada, ya volví de las montañas extranjeras,
que subí sediento, en busca de la zarza ardiente
de la pasión y el sexo.
Sí, ya volví de las selvas amazónicas
en las que libé el néctar de todas las flores,
ya volví de los desiertos amarillos
donde casi morí de sed,
ya volví de las cuevas negras, llenas de murciélagos,
que me chupaban la sangre.
Ya volví, amada, pero no te encontré.
Te dije que me esperaras,
al borde del puerto de la esperanza,
sentada, oyendo el murmurar
de nuestros corazones
y tejiendo el abrigo solitario
para nuestro encuentro.
¿Dónde estás amada?
Ya estoy aquí,
sentado en la cresta de la desesperación,
esperando tus pasos de vuelta,
tu mirada enamorada,
tus besos con sabor a marina
y tu comprensión eterna,
ya estoy aquí, amada.






Si quiere oír el audio: Amada, ya volví

24 julio 2012

Viejo Muelle de Agaete


Foto Yeyo Gil

Ayer recorrí las calles de tu recuerdo,
y seguí los trazos azules que dibujó
la pezuña tintada del unicornio,
que te dieron aquella forma difusa,
que se escondía en los baúles
enterrados en mi memoria.
Me senté en tus piedras grises,
carcomidas por el mar y el viento,
y volví a sentir el latir de tu corazón
de piedra vieja y solitaria,
bañado por tu perfume porteño.
Recordé los amores adolescentes, 
los besos furtivos,
el sexo descubierto y ardiente, 
que enterramos en las sombras de tus rincones salinos.
Contemplé, desde tu atalaya ensalitrada,
la mano mutilada de tu hermano pétreo,
que desde los confines del tiempo,
desafía a la furia de Eolo y a las mordidas de Neptuno.
Me tumbé en tu orilla marina
y me dejé llevar por las barcas del pasado,
aquellas que se olvidaron de abarloar en tus verdes muros.
Allí oía el ronroneo los guijarros
que jugaban a cantar con cada ola distinta.
Ayer volví al muelle olvidado, entre las letras el primer poema, aquel que se perdió en el traslado hacia los nuevos horizontes de un futuro incierto.

13 julio 2012

¿Qué estoy leyendo? Juego de tronos de George R. R. Martin

Por fin me he decidido por esta serie fantástica de  George R. R. Martin que ha tenido, y tiene, muchos seguidores. Ya les iré contando.


¿Qué he leído? Un faccioso más y algunos frailes menos de Benito Pérez Galdós.

Este me pareció un libro denso a diferencia de Trafalgar que fue magnífico. Está claro que tendré que seguir los consejos de los amigos.

08 julio 2012

Buaaaaaaa

Solo hay oscuridad y agua ¿Dónde estoy? ¿Por qué estoy encadenado? ¿Qué es ese sonido que retumba por todos lados? Bum, bum, bum...Soy consciente de que estoy encerrado. ¿Cuánto tiempo llevo aquí dentro? No lo sé. ¡Quiero salir, ser libre y gritar libertad!¡Espera! ¡Oigo voces! ¡Y esa luz que cada vez se hace más grande! ¡Ahhh! Cuánta luz! ¡ No la soporto! Unas manos viscosas me agarran y tiran de mí. ¿Soy libre? Oigo la voz de una mujer que dice: 

-Es una preciosa niña.

Quiero gritar libertad, pero solo me sale: ¡buaaaaaa, buaaaaaa!

28 junio 2012

Puerta

Una puerta es una invitación a entrar o a salir, a dejar atrás el pasado o a encontrarte con el futuro. Cerrar la puerta es la metáfora del olvido, del pasado, de lo que queremos dejar atrás, pero también es la metáfora de lo futuro, de lo nuevo, de lo que nos queda por andar.
¿Tú dónde estás, abriendo o cerrando puertas?


27 junio 2012

Congelados

Hace mucho que congelé tu mirada azul, tus besos apasionados, tus caricias furtivas, tu conversación atrevida y también tus sonrisas de primavera. Pero hoy, con este calor sofocante, todo se descongeló y sentado en el borde de la escalera te recordé, recogiendo, entre lágrimas, tu mirada, tus besos, tus caricias, tu conversación y tus sonrisas.



25 junio 2012

¿Qué estoy leyendo? Un faccioso más y algunos frailes menos de Benito Pérez Galdós.

Como les dije, cada dos libros leídos, me leeré uno de mi paisano Benito Pérez Galdós . En este caso,  Un faccioso más y algunos frailes menos. Ya les contaré.


¿Qué he leído? El año del diluvio de Eduardo Mendoza

Ayer terminé El año del diluvio de Eduardo Mendoza y les tengo que decir que me gustó. Una historia bien contada, entretenida y sin grandes pretensiones.

24 junio 2012

A Ramón Mendoza desde lo más profundo de mi corazón.

Aún recuerdo cuando te conocí, Ramón, cuando puse mis pies, por primera vez, en la Dirección General de Deportes. Llegué más perdido que un pulpo en un garaje y el primero que vino a saludarme, fuiste tú. Luego vinieron tus palabras de aliento, tus manos siempre prestas a la ayuda y tu corazón, siempre abierto, a todo el que quería entrar en él.
Yo me arrimé a tu sombra, tan grande como la del Roque Nublo, porque bajo ella me sentía bien, seguro y feliz, Ramón.
Siempre, y digo, siempre, cuando nos veíamos, nunca faltó un abrazo y un beso, porque esa era tu forma de saludar a los amigos; íntima y personal.
Ayer, sí ayer, fue un día que jamás olvidaré, porque te fuiste tú Ramón y contigo todo eso que tú eras y que siempre trasmitías. 
Siempre se van los buenos...sí, y tu eras eso, una persona buena, íntegra y trabajadora.

Adiós, Ramón, donde quieras que estés, SIEMPRE, te llevaré en mi corazón.


¡Hasta siempre amigo!

20 junio 2012

¿Que estoy leyendo? El año del diluvio de Eduardo Mendoza

Anoche comencé El año del diluvio de Eduardo Mendoza. En principio tiene buena pinta. Ya les contaré.

Ficha técnica:

Editorial: Seix Barral
Páginas:171





¿Qué he leído? Cosecha roja, de Dashiell Hammett

Como muchos me habían dicho, este no el es mejor libro de Dashiell Hammett y tengo que decir que fue una lectura que en algunos momentos me entretuvo pero en otros me aburrió un poco, sobre todo porque no veía muy clara la línea argumental o quizás porque esta era demasiado simple.

06 junio 2012

¿Qué estoy leyendo? Cosecha roja, Dashiell Hammett

Este es el primer libro que leo Cosecha roja, de Dashiell Hammett , su primera novela. Ya me han comentado que no es su mejor novela, ya les contaré.

Ficha técnica:
Páginas: 256 
Octubre 2000
Editorial: Alianza Editorial




¿Qué he leído? Trafalgar de Benito Pérez Galdós.

Ayer, a eso de las 23.30 horas terminé Trafalgar, de Benito Pérez Galdós. Después de haberme leído La Fontana de Oro hace muchos años, me había olvidado de lo bien que escribía mi paisano. No duden en leerla, seguro que les sorprenderá su narrativa fluida y directa.

30 mayo 2012

¿Qué estoy leyendo? Trafalgar de Benito Pérez Galdós

Después de mucho tiempo, vuelvo a leer a mi paisano, Benito Pérez Galdós, uno de sus Episodios Nacionales, Trafalgar. Ya empezado y ya me estoy divirtiendo.


¿Qué no he leído? ¿Qué estoy leyendo? Todo es silencio de Manuel Rivas

Tiempo de Silencio de Rivas, se está convirtiendo en un tortura china, no porque esté mal escrito, sino porque me aburre. Creo que las novelas tienen que contar historias (una, dos, tres, cuatro....) aunque sean lineales, atraparte y meterte en ellas. Rivas no lo ha conseguido....otro libro que dejo por la mitad. Me estoy haciendo muy viejo.

17 mayo 2012

¿Qué estoy leyendo? Todo es silencio de Manuel Rivas

Es el primer libro que leo de este autor. Espero divertirme. Leyendo la sinopsis creo que lo voy a conseguir.





Ficha técnica: 
Editorial: Alfaguara
Páginas: 280

¿Qué he leído? Kafka en la orilla de Haruki Murakami

Pues como siempre, me gustó este libro, entretenido y una historia bien contada, llena de aspectos mágicos e incluso surrealistas. Tengo que reconocer que Murakami me gusta y sus finales no suelen ser de esos explosivos y sorpresivos, más bien tranquilos. En este caso, el final tiene mucho que ver con la historia mágica de los personajes, aunque la historia final del bosque me parece muy surrealista y poco creíble. Pero en el mundo de los libros todo puede pasar.

11 mayo 2012

La dinámica de los andenes



Aquella mañana me quedé dormido y me levanté sobresaltado con el sabor amargo de aquella pesadilla, que más de una noche me asaltaba como un ladrón en un callejón oscuro. Me vestí tan rápido como pude, cogí una manzana y salí corriendo hacia el trabajo; eran las diez de la mañana.

Me sentí extraño al pisar las calles de Barcelona a esa hora. Estoy acostumbrado a salir antes de que aclare el día y te encuentras siempre a las mismas personas, el mismo paisaje urbano con las tonalidades del amanecer, sin embargo, todo cambia cuando corre la hora. 

Mis pies se dirigieron de forma autónoma hacia la boca de metro del Liceo. Tengo que decir que desde hace ya cinco años, soy un cliente fiel del metro de Barcelona, desde que el ayuntamiento comenzó a llenar las calles de zonas azules y de zonas verdes, hasta que me harté y vendí el coche.

Bajé por las escaleras del metro a trompicones, pensando qué escusa le iba a contar a mi jefe. Mientras trasteaba con mi teléfono móvil, comprobé que tenía más diez llamadas perdidas suyas y, esa, no era una buena noticia. 

Saqué mi T-mes y la validé en la primera máquina que encontré vacía. Me dirigí automáticamente a la línea verde que me conducía hacia la Zona Universitaria donde estaba ubicado mi trabajo de maquetador de libros.

Ya en el andén, cogí mi teléfono y le envíe un SMS a mi jefe, comunicándole que no me había muerto y que en veinte minutos estaría al pie del cañón. 

Después sentí una sensación extraña, como si alguien me observara desde el andén de enfrente. Levanté la cabeza y miré hacia allí. Descubrí que una persona me miraba sin apartar en ningún momento sus ojos de mi. Me dio la sensación de estar frente a un espejo, pero no, no era mi reflejo, aquella persona era igual que yo. 

Tuve la intención de saltar a la vía para encontrarme con él, pero miré al panel de información; mi tren entraría en menos de treinta segundos, sería una auténtica locura.

Cuando mi tren llegó, dudé unos instantes si subir o no, pero no lo hice, di media vuelta y subí corriendo las escaleras para dirigirme hacia el otro andén. Corrí lo más rápido que pude, bajé las escaleras y llegué. 

Mientras cogía el respiro que había perdido por el camino, pude ver como el tren se perdía en la oscuridad del túnel, y con él, encontrarme con la persona que se parecía increiblemente a mí. 

Un sudor frío me recorrió todo el cuerpo porque, a partir de ese momento, todas las pesadillas que me asaltaban en la noche, cobraban de repente significado. Unas pesadillas en las unas señoras, sin rostro, que me separaban de mi hermano gemelo.

Volví a mi andén con paso cansino, como si llevara mil toneladas atadas a los pies. Me senté a esperar a ver si volvía a aparecer. Los trenes del metro fueron pasando, hasta que por fin, a las ocho de la tarde, decidí regresar a casa con la esperanza de que algún día, con suerte, volvérmelo a encontrar en el metro de Barcelona.

09 mayo 2012

Caminos


De madera, de piedra, de polvo, de tierra, de agua, de fuego, de dolor, de tristeza, de alegría, de olvido, de huida, de reencuentro, de duda, de amor... ¿Cuál es tu camino?

05 mayo 2012

Estigmas internos

Tengo grabado el estigma de lo propio, del camino correcto, de las pautas preestablecidas, de la buena educación, de lo que está bien y de lo que está mal. Estoy cansado de seguir las indicaciones; para allí, para allá; siéntese, levántese; duerma, despierte; llore, ría; trabaje, no trabaje; gaste, ahorre; grite, cállese; ame, no ame; engorde, adelgaze; vacúnese, no se vacune...

03 mayo 2012

Sexo escaleno

Tú, él y yo. Somos una multitud; muchas manos, muchos olores, muchas caricias bajo la mesa, muchos orgasmos inconfesables, muchos Wassap secretos  y tres corazones de cristal.