27 septiembre 2011

¿Qué estoy leyendo? Cuentos completos. Edgar Allan Poe. Traducción de Julio Cortázar

Después de Mark Twain, comienzo con los Cuentos completos de Edgar Allan Poe, la ya clásica traducción de Julio Cortázar. Seguro que me divertiré.


Ficha técnica:
Editorial: Edhasa. Enero 2009. 
Nº de páginas: 1024


¿Qué he leído? Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain

Ayer tarde, con una día magnífico en la playa de Las Canteras, terminé de leer, Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain. Un libro muy interesante que me llevó, por momentos, a aquellos años de mi infancia. Si no te lo has leído, no pierdas la oportunidad, este es un libro que se lee solo.


15 septiembre 2011

La suerte estaba echada

La suerte estaba echada y no había vuelta atrás. Llevaba treinta y cinco años jugando al mismo número, el 30510 y nunca le había tocado ni un mísero céntimo, nada de nada.
Después de los primeros cinco años de estar abonado, ya comenzó a sospechar que ese número estaba gafado, pero ¿cómo iba a dejar de jugar después de tantos años? Así que continuó jugando, año tras año, como el que mantiene una promesa y con la íntima esperanza de que algún día le tocara.
Sin embargo, los años pasaron y la suerte también.
Había llegado el día en el que jugaría por última vez al 30510, no había vuelta atrás.
Después del sorteo, se conectó a Internet desde su móvil, miró el número que había resultado ganador y otra vez la suerte le había esquivado. Observó el número y lo susurró al viento: treinta mil quinientos diez. Luego lo rompió en pedazos y los lanzó al aire.
Dio media vuelta y se dirigió a la administración de loterías,  compró el 55935 y le dijo al lotero que quería abonarse a ese número. ¿Y qué hacemos con el 30510? Ya no voy a seguir jugando. ¿Seguro? Mira que si sale, te vas a arrepentir toda la vida. La decisión está tomada, ya no hay vuelta atrás.
Salió de la administración de loterías con el 55935 en la mano, con un desasosiego que le oprimía el pecho y con las palabras del lotero que campaban a sus anchas por su cerebro: Mira que si sale, te vas a arrepentir toda la vida.
Se quedó un momento delante de la puerta de la administración, dio media vuelta, volvió a entrar y le dijo al lotero:
——Dame mi número, quiero seguir con el abono.
——¿Y qué hacemos con el 55935? ¿Cancelo el abono?
——No, no lo canceles, vamos a ampliar horizontes, a ver si la suerte termina llegando.
——Los números de lotería, amigo, son como las buenas amantes, nunca puedes dejarlas porque siempre las tienes en la cabeza ——sentenció el lotero.
——Sí, como las buenas amantes... ——le dijo mientras cogía el camino para ir a su casa y pensando que él nunca había tenido amantes pero sí un número que nunca salía.
El sábado siguiente trabajó muy duro, estaba muy cansado de ir de puerta en puerta, vendiendo seguros de vida. Se palpó la cartera y pensó en el sorteo. Tenía el pálpito de que ese era el día en que podía cambiar su suerte. Un sueldo para toda la vida y 5.000.000 € en un pago único. Así rezaba el anuncio. Eso era lo que él necesitaba para dedicarse a la vida contemplativa, un golpe de suerte.
Llegó a su casa cuando casi estaba oscureciendo y se puso cómodo. Se sentó en el sillón frente al televisor con una pizza y una cerveza. Tomó buena cuenta de la Margarita, y se bebió tres cervezas más mientras esperaba el comienzo del sorteo. El sorteo empezó y se tumbó en el sofá.
Seguía con atención el giro del bombo y cómo las bolas iban de un lado para otro en su interior, siguiendo el mandato imperativo de las leyes de la física y de la probabilidad. Intentó seguir los números que él estaba jugando, pero iban a demasiada velocidad, de arriba abajo, de izquierda a derecha, pero continuó siguiéndolas como si estuviera hipnotizado o en trance.
Las bolas de la suerte comenzaron a salir. El cinco. Ya tengo uno, se dijo mentalmente. El cinco. Otro, volvió a repetir. El nueve, ¡Otro! Gritó. El tres, ¡No puede ser! Su corazón comenzó a latir con mucha rapidez y el cuerpo le temblaba. El cinco. Dio un salto de alegría con el número en la mano, ¡me ha tocado!, ¡me ha tocado! ¡Por fin me ha tocado!
Sin embargo, comenzó a sentir un fuerte dolor en el pecho, como si le apretasen el corazón y quisieran arrancárselo. Un sudor frío le recorrió todo el cuerpo y sintió como el brazo izquierdo se le agarrotaba. Se puso de rodillas y cayó de bruces. Se arrastró por el suelo en un intento de alcanzar el teléfono para llamar al 112. Pero se había quedado sin fuerzas.
Tirado en el suelo, frente al televisor, tenía una visión perfecta de su número, de su serie y de los bombos. Sentía como se le iba la vida y sin soltar el 55935, su última visión fue de la bola con el número de serie que le concedía un sueldo de 72.000 € para toda la vida y de la bola especial, que le otorgaba el premio único de 5.000.000 €. En un instante de lucidez, pensó que, la suerte, se había burlado definitivamente de él.
Pero el sonido de su móvil se oía con insistencia y pensó que si estaba muerto, no podría oírlo y se despertó de forma brusca. Se había quedado dormido siguiendo las bolas del bombo y había tenido una horrible pesadilla. La pizza,  las cuatro cervezas y el cansancio habían hecho su efecto.
Cogió su móvil y se conectó a Internet para comprobar si había tenido suerte, sin embargo, tampoco en esta ocasión la había tenido, había que seguir jugando.

14 septiembre 2011

¿Qué estoy leyendo? Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain

Más bien tarde, lo reconozco, tengo en mi mochila a Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain. Tenía que haberlo hecho en mi infancia, pero no me dieron la oportunidad de disfrutar de la lectura a esa tierna edad. Está claro que a mi hijo se lo pondré en bandeja para que lo haga.

Ficha técnica
Autor: Mark Twain
Año de publicación: 1876
Nº de páginas: 80



¿Qué he leído? Tokio Blues de Haruki Murakami

Ayer terminé Tokio Blues de Haruki Murakami y tengo una sensación extraña. Por una parte, me gustó como está escrito, de una forma sencilla, sin muchas florituras y con estilo muy cuidado. De hecho, me lo leí con gusto. Sin embargo, la historia me pareció insulsa, no sé, falta de pimienta. Me adentré en la novela como el que baja por un río en calma, esperando, en cada recodo, que comenzaran los rápidos,  pero estos nunca llegaron. Quizás esa era intención de Murakami. Tengo que decir que lo menos que me gustó fue el final, pero sobre finales hay mucho escrito. ¿Recomendarlo? Si y no, en este caso no soy de mucha ayuda.

07 septiembre 2011

Anoche me amaste como nunca

Anoche me amaste como nunca lo habías hecho; tus besos fueron dardos apasionados, tu lengua, un huracán libidinoso y tus caricias, olas furiosas que rompían con frenesí en mí. Recorriste mi cuerpo como buscando agua en el desierto, bebiéndote el sudor de mis poros, para calmar la sed de la tempestad de lascivia que estaba arreciando dentro de ti. Yo me dejé llevar, como una pluma en el torrente de tu pasión desenfrenada, por el placer de sentirme objeto de tu deseo y del arrebato de tu sexo.



01 septiembre 2011

Dame una mentira

Dame algo, aunque sea una mentira, para seguir creyendo que aún me quieres, que todavía me deseas, que te mueres por mis besos y por mis caricias. ¡Miénteme! hasta que mi amor se evapore con el calor de tus desaires, hasta que mis lágrimas se conviertan en polvo y mi corazón deje de correr tras tus sombras. Después vete como viniste, en silencio y con una sonrisa, que yo seguiré recordando tus mentiras para no olvidarte.



También en: 
https://steemit.com/spanish/@moises-moran/dame-un-mentira