06 marzo 2010

El Escote

Cuando entré, no pude evitar mirarle su exuberante escote. Me detuve durante unos segundos, los suficientes para pensar que tenía unas hermosas tetas, luego levanté la mirada y vi que tenía unos hermosos ojos negros. Me sonrió y yo le sonreí. Pensé que pensó que:
  1. Todos los tíos son iguales, que solo follan (perdón, piensan) en lo mismo.
  2. Me habré pasado con el escote.
  3. Es que tengo unas tetas de escándalo.
  4. Mi dinero me han costado y tengo que sacarles rentabilidad.
  5. Este tío es un descarado y un guarro.
Ella se fue y no pude evitar pensar en que...bueno en fin, ese día mis niveles de testosterona estaban por las nubes, por decir algo, pero la tía estaba muy buena.