27 abril 2007

El mantenimiento de las instalaciones deportivas

El mantenimiento de las instalaciones deportivas es una tarea prioritaria que las administraciones públicas tienen que llevar a cabo para prestar un servicio de calidad óptimo y así satisfacer las necesidades de la ciudadanía y que tiene estar como principio irrenunciable en la planificación deportiva que establezcan esas administraciones.

Los planes de mantenimiento de las instalaciones deportivas, tienen que ser uno de los ejes principales en los que tienen que pivotar la gestión de tales infraestructuras deportivas porque dichos planes son los que nos van asegurar no solo la calidad del servicio sino también los que nos garantizan la seguridad y la higiene.

En la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se han construido muchas instalaciones deportivas y muchas de ellas, por no decir la mayoría, no disponen de un plan de mantenimiento y si existe, no está dotado presupuestariamente.

Cuando visitamos esas instalaciones, sobre todo las de los barrios, somos testigos de la falta de total de mantenimiento, con vestuarios con muchas deficiencias técnicas, como duchas rotas, grifos que no funcionan y sin agua caliente, cisternas que no funcionan, inodoros rotos o sucios; equipamientos viejos o en mal estado, sin anclajes en las porterías, canastas que no cumplen con la normativa vigente, con redes y tableros rotos; suelos sin los tratamientos adecuados y zonas en obras como el agujero negro de la instalación de los Campos de La Ballena. También observamos la falta total de mantenimiento de las fachadas de esas instalaciones, que piden como agua de mayo, una manita de pintura, que de seguro les darían un aspecto mas digno.

Y la seguridad brilla, pero por su ausencia, como por ejemplo con extintores que no existen y si existen están caducados, sin cartelería con indicaciones sobre las salidas de emergencia y elementos deteriorados que ponen en peligro la integridad física de los usuarios como suelos deslizantes en los vestuarios y duchas, grietas en el pavimento de las instalaciones al aire libre y las instalaciones cubiertas.

Se hace necesario impulsar desde las administraciones públicas unos planes de mantenimiento de todas las instalaciones, no solo de las emblemáticas, sino sobre todo, las de los barrios, que sólo se acuerdan de ellas los tres últimos meses del mandato y que son condenadas al más oscuro olvido el resto del mismo.