24 mayo 2018

La vida es puro equilibrio


La vida es un continuo equilibrio, sopesar lo que está bien y lo que está mal, dejar a un lado unas cosas y tomar otras.

Life is a continuous balance, weighing what is right and wrong, putting aside some things and taking others.

23 mayo 2018

Muñecos rotos

Aquella noche fue diferente, tan diferente que decidió salir en busca de él. No recordaba como le había dicho que estaría vestido, solo un lugar y una hora. Se dio una ducha ligera para quitarse el sudor pegajoso de la noche del cálido verano, pidió un taxi y esperó. Mientras esperaba, pensó cómo sería aquel desconocido que se había atrevido a quedar con ella la primera noche y después de un breve intercambio de palabras a través del ordenador.
Sí, definitivamente, a ella le gustaba jugar al filo del precipicio y sentir esa sensación, incomprensible, de vértigo, que ninguna experiencia se la hacía sentir, pero

¿le gustaría a él?
Ese aspecto, la verdad, le importaba poco o nada. A ella solo le importaba disfrutar con aquella experiencia arrebatadora que la embargaba por completo.
Se levantó, fue a su cuarto oscuro donde guardaba todos sus juguetes, cogió las esposas, su traje de látex negro, las pinzas de acero, las bolas y el látigo corto. Cuando agarró el cuchillo de dos filos, una sonrisa se le dibujó en sus labios y un escalofrío le recorrió todo el cuerpo que hizo que se pusiera en marcha.
Hoy volvería a jugar con otro muñeco que, con toda seguridad, al amanecer, terminaría roto en el fondo de un barranco.
Así eran los juegos a los a ella le gustaba jugar.

Fuente de la imagen: Pixabay

22 mayo 2018

El agua fuente de vida

Nadie duda de que el agua es fuente de vida, pero también tiene una plástica que no tiene ni casi ningún elemento de la naturaleza, quizás el fuego.
No one doubts that water is a source of life, but it also has a plastic that has almost no element of nature, perhaps fire.

21 mayo 2018

Un color espectacular

Las flores son una maravilla de la naturaleza y no solo por su colorido. 

Flowers are a wonder of nature and not just because of their colorful colors.

20 mayo 2018

Monólogo La carta del abrigo de Moisés Morán

Este monólogo nació del taller: «Ningún hombre es una isla: la construcción del monólogo», impartido por Alberto Conejero y organizado por 2Rc Teatro Compañía de Repertorio bajo el programa Canarias Escribe Teatro.
Actor Alejandro Armas
Dirección: Ana Bermúdez
Autor: Moisés Morán

Pueden leer el texto completo en la Carta del abrigo

Para ver el la obra pinchar en los siguientes enlaces:
▶️ DTube
▶️ IPFS

19 mayo 2018

The Chocolate of Selena


She liked his chocolate and lost her head for him. Its aroma came out of its window, at about five o' clock, on Tuesdays and Thursdays, while the cold lasted. She would come down, stop at her door and smell the cocoa, then listen to Selena's magic words:
"Come in, Marta Maria". 
She would open the door and, when she opened it, she felt the aroma of chocolate invading her completely, arousing and transforming her. 
She would sit down and, before savoring the chocolate, dreamed of her caresses and kisses, of that impossible love that was born with the first sip of Selena's chocolate.

18 mayo 2018

Es jodido estar muerto


La primera impresión fue de espanto, porque Paco no quería morirse y la muerte le sobrevino, así, de repente, sin saber ni cómo ni porqué. Pero lo cierto, es que estaba más muerto que una mojama.
Sin saber muy bien por qué, podía ver, desde no sabía de qué sitio, todo lo que estaba aconteciendo, en aquel día tan fatídico.
Él estaba de cuerpo presente, en el tanatorio El Último Camino, que tenía más de tres mil metros cuadrados con todas los mejores y últimos avances para los vivos porque a los muertos, bien poco importaba tanta parafernalia, ese día, en que te empiezan a comer los gusanos.

Sin pensarlo, decidió dar un paseo por la estancia y se sorprendió verse muerto, claro, nunca se había visto de esa guisa, tendido en un ataúd de pino finlandés, perfectamente acabado y con su mejor traje, aquel negro, con rayas grises que siempre le dio un aspecto tan formal, la corbata a juego y los zapatos negros. Se acercó para verse de cerca, y ¡Coño! ¡Qué guapo estaba! Los de la funeraria habían hecho un buen trabajo de chapa y pintura, porque él, lo tuvo que reconocer, no fue tan guapo, más bien tirando a casi, a casi atractivo.
Siguió con su ronda de reconocimiento, y se acercó a su mujer, que lloraba desconsolada en un rincón, se detuvo un momento para intentar besarla, pero no pudo, la quiso tocar, pero tampoco pudo.
Era jodido esto de estar muerto.
Se puso en el centro de la habitación, levantó la cabeza para ver quiénes habían venido a intentar despedirlo. Pero había tanta gente, que poco podía hacer. Pero esto de estar muerto, tiene sus ventajas, y solo con pensarlo, se vio levitando sobre las cabezas de todos los que estaban en la estancia. Reconoció a sus hermanos y hermanas, tíos y tías, primos y primas, amigos y amigas y en una silla aislada, estaba Renata que había venido desde tan lejos a darle el último adiós. Uff, Renata. ¿Se podían poner cachondos los muertos? No, no podían.
Era una putada estar muerto.
Renata, aquella hembra, morena, de boca sensual, de cuerpo arrebatador, de besos tiernos y mejor amante. La había conocido cinco meses atrás, de pura casualidad, mientras se peleaba con un mal educado por un taxi en un día lluvioso, que la dejó perdida en la ciudad de los mil rascacielos, mientras la lluvia y el llanto hacían correr el rímel cara abajo. Y él salió al rescate, al mejor rescate de su vida.
Se sentó delante de ella, a mirarla por última vez y recordar sus besos, sus abrazos, sus caricias y sus ronroneos de gata en celo, pero sus recuerdos eran ya una nebulosa que se estaba disipando. Los murmullos y los llantos interrumpieron su ensoñación. Se levantó y vio que todo se había acabado porque su precioso ataúd, su mejor traje, sus mejores zapatos, sus mejores recuerdos y, hasta él, iban a arder hasta quedar reducidos hasta la más fina de las cenizas.
Se sentó en primera fila, junto a su esposa y sus hermanos, observando como el fuego lo iba devorando como una bestia hambrienta, llevándose para siempre todo lo que hasta ese momento había sido. Ahora, de él, ya no quedaba nada, solo algunos recuerdos en los vivos. Intentó recordar las palabras de su amigo escritor, aquel que seguía escribiendo contra viento y marea, sobre que la vida es un incendio y comienza con primer hálito de la vida. Sí, su incendio ya se había extinguido. Ahora empezaba otro, aunque desconocía cómo sería.
Fuente de la imagen: Pixabay