16 diciembre 2018

Stop

You will have time to stop,
to observe and try the impossible.
There are her moldy cracks,
her gnawed woods.
Lie down!
Crawl on the floor,
there you can feel the humidity
that pierce her healed walls,
but you will never hear their voices,
are buried in the backyards,
in the land of lime and paint,
in the echoes of the groans of surrender,
in the rubble of oblivion,
on the old tiles of the red roofs.
You will only find her stony silence,
a silence turned into oblivion,
in angel that passed a thousand times,
in ghost who came to drink coffee,
in an eternal loop that goes in and out.
Then you can leave and remember what it was.
Image source: Photograph taken with an Acer Liquid Z630

15 diciembre 2018

Proa al viento


Escultura Oscar Tusquets situada en la playa de Las Canteras en Las Palmas de Gran Canaria
Los vientos en la playa de Las Canteras suelen ser de norte o noreste y la posición de esta escultura está proa al viento.
Si te detienes a observarla con detenimiento, parece el casco de un espartano, de aquellos que lucharon en la batalla de las Termópilas, pero después de una atenta observación de percatas de que es la proa de un barco que se dirige hacia el norte.
Los dos turistas que están sentados a estribor, parecen que esperan para subir a bordo, mientras toman el magnífico sol de otoño en una de las mejores playas urbanas del mundo.
No quiero dejar de destacar el juego de luces y sombras que regala el sol con en su juego con esta escultura.
Fuente de las imágenes: Fotografía sacada con un Acer Liquid Z630

14 diciembre 2018

Escaleras


Escultura Oscar Tusquets situada en la playa de Las Canteras en Las Palmas de Gran Canaria
Las escaleras me recuerdan a la vida, porque desde el momento en que nacemos no dejamos de subir escalones, uno tras otro, hasta completar nuestro ciclo vital.
También las asimilo con las metas, con aquello de subir el primer escalón, ese que si no lo subimos, jamás llegaremos a alcanzar la meta que nos hemos propuesto, siendo cada escalón los objetivos que tenemos que completar hasta llegar al final.
Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de que, en esa subida, podemos descansar, tomarnos un respiro porque si no lo hacemos puede ocurrir que nos quedemos en el camino o que abandonemos nuestra meta para siempre. No podemos olvidar eso que dicen: «Despacito y con buena letra».

Fuente de las imágenes: Fotografía sacada con un Acer Liquid Z630

13 diciembre 2018

The female bullet


Everyone knew it was a woman bullet, going from hand to hand like the fake coin, as the song said. But he didn't care. He had fallen in love with his primal innocence, running after his "she, he, we, and they", playing with his "my mother pampers me" and his eternal "you will always be my friend" after that tender kiss on the cheek that he gave her at recess at the age of just seven.
He saw her grow so fast that he lost track of her. With time, and after many years, he found her again in the streets of his city made a woman, but lost in the infernal loop of drugs. He went to look for her to rescue her and tell her: "you are still my little friend", but she didn't recognize him. She looked at him and with a demonized look shouted at him to leave her alone.
He didn't give up and kept going every night to try to get her out of the abyss in which she was lost, but he didn't make it.
In one of those visits, he found her lying among blackened, pissed and dirty cartons, like a broken and helpless doll that had been thrown into the dump.
He sat down, put her on his lap and called the emergency services who, when they arrived, certified her death. He accompanied her in the ambulance trying to control a heartbroken cry. From the emergency room, she called her family. No one wanted to take care of her. She had what she wanted, her relatives told her. He sat next to her, took her hand and said: I'm still here, little friend.
 

Image source: Pixabay 

12 diciembre 2018

Subir

Subir hasta encontrarte,
soltar los lastres que me atan a la tierra,
romper sus cadenas y respirar.
Verte al final de la escalera, inalcanzable quimera,
que se desvanece como el canto del mirlo al amanecer,
gritarte y subir el primer escalón
con las rodillas en carne viva.
Quedarme ahí, esperando el maná de tu caricia,
que llega, tarde como siempre,
y volver a recitar el canto del desconsuelo,
hasta que descanse de tu insultante mentira.
Lanzo las cuerdas del esfuerzo para seguir escalando.
Llegar a la cima, después de dejar la sangre
en las laderas grises del éxito,
que me vomita los años de negro sobre blanco
que recojo con la luz de la tristeza.
Ya no necesitas mis cantos ni sus ecos.
Al final me rindo porque me despierto del sueño.
Vuelvo a la tierra de los mediocres,
a caminar por los caminos de los mortales,
a disfrutar de mi reconocimiento ante el espejo,
alzando la mirada hacia tus cimas,
pero esta vez respiro y la cordura vuelve a mi cabeza

11 diciembre 2018

Intolerance

This human being thing is not complicated, it is enough to be so. However, there are people who forget what they are and become abominable monsters who would not be recognized by the mother who gave birth to them.
One of these beings, to call it by some name, is the man who, last Friday, 19 October 2018, gravely insulted a black woman because she was going to sit next to him on a Ryanair flight that was going to cover the Barcelona-London route.
In this video,
, you can hear the racist and hateful insults made by this energetic woman of 77 years of age. Outrageous.
What is serious about this affair is that those responsible for the airline did not act fulminantly against this gentleman, who should have taken him out of the plane and arrested him by the police for threatening and hate crimes, but those from Ryanair did nothing at all, they just moved the woman, leaving the criminal sitting quietly in his seat, satisfied that his racist and intolerable behaviour went unpunished.
However, facts such as these tell us that we must be vigilant and stand firm, without taking a step back, in the face of this type of behaviour, which is the result of the new neo-fascist currents that run through Europe and which encourage hatred of the different, racism and xenophobia, which have no basis whatsoever.
We cannot allow history to repeat itself and we must defend an inclusive world, far from hatred, xenophobia and racism.
The fascist parties want an exclusionary world, a world where hatred is the flag flying in our homes, hatred of foreigners, hatred of the different, hatred of the unknown and hatred of the progress of civilisation.
These parties want to put us, once again, in a dark cavern whose only way out is the abyss, and we cannot allow that.
Sources of information: La Vanguardia.

10 diciembre 2018

La mujer bala

Todo el mundo sabía que era una mujer bala, que iba de mano en mano como la falsa moneda, como decía la canción. Pero a él no le importaba. Él se había enamorado de su primigenia inocencia, corriendo tras sus «ma, me, mi, mo, mu», jugando con su «mi mamá me mima» y de su eterno «siempre serás mi amiguito» tras aquel tierno beso en la mejilla que le dio en el recreo con apenas siete años.
La vio crecer tan rápido que le perdió la pista. Con el tiempo, y después de muchos años, la volvió a encontrar en las calles de su ciudad hecha una mujer, pero perdida en el bucle infernal de las drogas. La fue a buscar para rescatarla y decirle: «todavía eres mi amiguita», pero su amiga de la infancia no lo reconoció. Lo miró y con una mirada endemoniada le gritó que la dejara en paz.
Él no se rindió y siguió yendo todas las noches para intentar sacarla del abismo en el que estaba perdida, pero no lo consiguió.
En una de esas visitas, la encontró tirada entre cartones ennegrecidos, meada y sucia, como una muñeca rota y desvalida que habían tirado al vertedero.
Él se sentó, la puso en su regazo y llamó a los servicios de emergencia que, cuando llegaron, certificaron su muerte. Él la acompañó en la ambulancia intentando controlar un llanto desconsolado. Desde la sala de urgencia, llamó a su familia. Nadie se quiso hacer cargo de ella. Tuvo lo que se buscó, le dijeron sus familiares. Él se sentó junto a ella, le cogió de la mano y le dijo: yo sigo aquí, amiguita.
Fuente de las imágenes: Pixabay