20 abril 2015

¿Qué he leído? El guardián invisible de Dolores Redondo


El viernes pasado terminé El guardián invisible de Dolores Redondo  y me he quedado con un sabor extraño. Por una parte me gustó la combinación entre investigación policíaca con los tintes paranormales del Basajaun que la hacían interesante,  pero por otra, algunos pasajes de la novela se me hicieron muy largos, sobre todo en las descripciones de los bosques y de los parajes locales. 
Me gustó la trama familiar, bien construida e interesante, pero como casi siempre ocurre, si la quitas de la novela, el resultado hubiera sido el mismo. Creo que las subtramas tienen que estar directamente relacionadas con la trama principal, no un injerto para completar la novela que a muchos lectores no nos interesa.
En resumidas cuentas, me gustó leerla.


Ficha técnica:
Páginas: 440 págs.
Editorial: DESTINO

Resumen (Fuente: canarias.ebiblio.es)

«Ainhoa Elizasu fue la segunda víctima del basajaun, aunque entonces la prensa todavía no lo llamaba así. Fue un poco más tarde cuando trascendió que alrededor de los cadáveres aparecían pelos de animal, restos de piel y rastros dudosamente humanos, unidos a una especie de fúnebre ceremonia de purificación. Una fuerza maligna, telúrica y ancestral parecía haber marcado los cuerpos de aquellas casi niñas con la ropa rasgada, el vello púbico rasurado y las manos dispuestas en actitud virginal.»En los márgenes del río Baztán, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en unas circunstancias que lo ponen en relación con un asesinato ocurrido en los alrededores un mes atrás.La inspectora de la sección de homicidios dela Policía Foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una investigación que la llevará devuelta a Elizondo, una pequeña población de donde es originaria y de la que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las cada vez más complicadas derivaciones del caso y con sus propios fantasmas familiares, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal al tiempo que convocar a los seres más inquietantes de las leyendas del Norte.


11 abril 2015

¿Qué he visto? Un trozo invisible de este mundo de Juan Diego Botto


Ayer tocaba teatro y fui a ver Un trozo invisible de este mundo de Juan Diego Botto
Llegué al Cuyás temprano, no me gusta llegar tarde a ningún sitio, me tomé un zumo multifrutas y al turrón. La obra comenzó diez minutos tarde y el retraso me cabreó un poco, incluso lo «tuiteé», pero después de ver la obra y reflexionando, creo que fue a posta. Diego Botto nos puso en materia, nos sublevó un poco, nos preparó para ver la obra. Nos quiso dar a entender que hay cosas más importantes que el que un espectáculo comience tarde y que hay que coger la vida como te viene. La espera valió la pena.
Cuando voy al teatro, voy a pelo, es decir, sin leerme nada del argumento, quiero partir de cero y que sean los actores los que me cuenten la historia. Y así fue.
Los monólogos de Botto fueron espectaculares, poniendo sobre la mesa la dura realidad de la inmigración y de la represión de las dictaduras, haciéndonos partícipes y metiéndonos en el papel con unos diálogos sencillos, pero profundos, llenos de ironía y de humor muy negro.
El monólogo que más me gustó fue el último, sublime, donde Diego se mete hasta los tuétanos en el papel, quizás porque esa historia la tiene grabada a sangre en su cabeza.
Mención especial para Astrid Jones que interpretó el papel de Samba Martine, una congoleña que murió después de pasar cuarenta días encerrada en un Centro de Internamiento de Extranjeros de Aluche. Se metió al público en el bolsillo desde la primera frase y bordó su interpretación. Magnífica.
Al final el público reconoció el trabajo con varios minutos de aplausos y poniéndose en pie. Un reconocimiento merecido para un trabajo serio, riguroso y sobre todo comprometido. ¡Bravísimo!
Después de ver la obra, los premios Max totalmente merecidos.
Si tienen oportunidad de ver la obra, no se la pierdan. Disfrutarán del teatro.