24 marzo 2017

Andar junto a ti

Déjame andar junto a ti, acompañando a tu sombra, atada a ella, como si de un perro se tratara. 

Déjame perseguir el perfume de tu cuerpo, ese que cultivas en las noches y que regalas en las mañanas. 

Déjame recostarme a tu lado, para sentir el hálito de tu alma e intentar retenerlo en mi memoria. 

Déjame descubrir tus montes, tus selvas y tus cuevas, siguiendo la brújula de tus gemidos. 

Déjame, al fin, estar junto a ti, para ser más de lo que soy y convertirme en la ola eterna de tu playa.